Como cualquier otro virus que afecta la vía aérea superior, el SARS-CoV-2 puede generar conjuntivitis debido a la comunicación existente entre la nasofaringe y el ojo vía conducto lacrimonasal, manifestó el Prof. Dr. Agustín Carrón, especialista de la Cátedra y Servicio de Oftalmología del Hospital de Clínicas de la FCMUNA.  Sin embargo, su incidencia como primer indicio de la enfermedad es baja.


La conjuntivitis aguda ha sido descripta como síntoma inicial en pacientes que luego desarrollaron los demás síntomas del COVID-19, con una repercusión baja, de menos del 1%; durante la enfermedad del 3 a 5% desarrollan manifestaciones a nivel de la conjuntiva, refirió el oftalmólogo.

Esta suele manifestarse con ojo rojo y secreción acuosa en ambos ojos, sin pus, a diferencia de la conjuntivitis bacteriana; y no tiene un tratamiento específico, siendo el mismo que en otros casos de etiología viral.

¿La transmisión se puede dar por los ojos?

Ante este cuestionamiento, el experto, manifiesta de que al ser la conjuntiva una mucosa es posible contraer el virus a través de los ojos; aunque es difícil de determinar si en los pacientes infectados la única vía de contagio ha sido la conjuntiva. La recomendación ante esta posibilidad es además de la higiene de manos y el uso de tapaboca, también mantener la limpieza del entorno de los ojos, evitar tocarlos, y el distanciamiento, y así evitar el contagio a través de secreciones de estornudos.

Los investigadores han encontrado partículas de SARS-CoV-2 en los pacientes con conjuntivitis infectados con el nuevo coronavirus, pero la evidencia de su presencia en las lágrimas de pacientes sin infección ocular es contradictoria y poco concluyente; pero es mejor considerar la posibilidad que aún en ausencia de infección pueden haber partículas virales en las lágrimas, por lo que se debe maximizar el cuidado, explayóó el Prof. Carrón.

En cuanto a la protección del personal sanitario, deben incluirse gafas protectoras o protectores faciales que impidan el contacto del aerosol expulsado por las vías respiratorias con la conjuntiva; y para el personal que trata pacientes con COVID-19 o en procedimientos generadores de aerosoles, las gafas deben tener cierre hermético. Evitar siempre el contacto con las secreciones oculares sin guantes de protección.

La Cátedra y Servicio de Oftalmología del Hospital de Clínicas se rige bajo un protocolo aprobado por el Comité de Contingencia para el manejo de pacientes que se presentan con cuadros de conjuntivitis, quienes requieren de una evaluación diferente a los demás pacientes. 

Compartí: