El Gobierno austríaco ha anunciado este jueves un plan para hacer hasta 65.000 test de coronavirus semanales a los trabajadores del sector turístico durante el verano, para garantizar a los visitantes que se puede venir de vacaciones al país con seguridad.


Foto ilustrativa.

«Con muchos test a los trabajadores debe evitarse que el virus se extienda en caso de un contagio», ha indicado el canciller austríaco, Sebastian Kurz, durante una rueda de prensa en la que aseguró que a su país se puede venir de vacaciones con tanta seguridad como a casi ningún otro.

En caso de que un empleado dé positivo, sería puesto en cuarentena sin necesidad de cerrar todo el establecimiento

Ese programa de test masivos, financiados con dinero público, deberían empezar a principios de julio, según el Gobierno, aunque antes, a partir del 29 de mayo, empezarán a realizarse pruebas ya en algunas regiones.

Ese día reabren todos los establecimientos hoteleros en Austria, que hasta hoy ha tenido 16.335 casos de coronavirus y 633 muertes por la pandemia.

Austria abrirá completamente el día 15 de junio su frontera con Alemania, el principal emisor de turistas al país alpino.

En ese sentido, Kurz aseguró hoy en la red social Twitter que Austria está dispuesto a recibir visitantes de «países seguros» pero que «en ningún caso se abrirán las fronteras a países que no tienen aún la situación bajo control».

El Gobierno austriaco ha destinado 40 millones de euros extras para campañas de promoción turística.

Austria contabilizó en la pasada temporada de verano, de mayo a octubre, más de 16,5 millones de llegadas de turistas extranjeros, casi la mitad de ellos alemanes. EFE

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