En América se han confirmado ya más de 2,45 millones de casos de COVID-19, con más de 143.700 muertes, en su mayoría en Estados Unidos, lo que convierte a este continente, con diferencia, en el más afectado por la pandemia en todo el mundo.


«No es tiempo para distracciones» y es importante continuar con las medidas de salud pública, incluido el distanciamiento social, indicó este martes la Organización Panamericana de la Salud (OPS) al dar a conocer las nuevas cifras de incidencia de la enfermedad en el continente..

«Nuestra región se ha convertido en el epicentro de COVID-19», afirmó la directora de la OPS, Carissa Etienne, en una teleconferencia de prensa. «En América del Sur hay preocupación particular por el número de casos reportados en Brasil, que ha sido el más alto desde que comenzó la pandemia, y en Perú y Chile hay una alta incidencia», agregó.

«Este no es el momento para relajar las restricciones», enfatizó Etienne, que indicó que hay que «permanecer vigilantes» y aplicar «agresivamente las medidas de salud pública».

«Sabemos qué funciona, debemos continuar este conocimiento (…) No es éste tiempo para distracciones», añadió la máxima responsable del organismo, natural de Dominica, quien destacó que «millones de vidas dependen de ello»

El COVID-19 tiene «un impacto desproporcionado entre las personas que sufren de enfermedades no contagiosas como las afecciones cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, el asma, la obesidad», explicó Etienne. «Nunca antes habíamos visto esta relación».

«En América Latina y el Caribe hay 1,2 millones de personas que viven con cáncer; hay 62 millones de personas que viven con diabetes», agregó Etienne, que recordó que «el 13 % de la población de las Américas continúa fumando, y sabemos que hay una elevada incidencia de enfermedades respiratorias».

El subdirector de la OPS, el brasileño Jarbas Barbosa, indicó que «las medidas de distanciamiento social son muy importantes para prevenir el contagio» a fin de impedir que la capacidad de los servicios de salud se vea sobrepasada.

«Es necesario, también, ampliar la capacidad de llevar a cabo las pruebas (de detección del coronavirus), y de rastrear los contactos de los pacientes», agregó.

Otro aspecto importante en los esfuerzos por contener la pandemia es «transparentar las cifras para que podamos conocer exactamente la situación y para que la población tome las medidas adecuadas», señaló el director de Emergencia en Salud de la OPS, el peruano Ciro Ugarte.

«Es necesario, asimismo, proteger al personal de la salud y tomar las medidas para mantener los servicios esenciales», agregó.

Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles en la OPS, también enfatizó la importancia de multiplicar las pruebas de detección del coronavirus, y dijo que, por ejemplo, mientras en Chile se ha llegado a una tasa de pruebas de 20.000 por cada 100.000 personas, en otros países todavía se está en una de 2.000/100.000.

«El incremento de las pruebas es la única manera de tener una imagen clara de la situación real y de actuar rápidamente para prevenir la propagación», agregó el dominicano Espinal, quien hizo referencia a las desigualdades económicas y sociales de larga data que requieren esfuerzos «para educar a la población sobre los hechos».

Frente a los casi 2,5 millones de casos de COVID-19 confirmados en América, el segundo continente en cuanto incidencia es Europa, con menos de 2 millones, mientras que en Asia, donde surgió el virus que causa la enfermedad, los contagios rondan el millón. EFE

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