Nutriólogas de la Cátedra y Servicio de Pediatría del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, advierten sobre el considerable aumento de pacientes pediátricos con obesidad y las consecuencias que esta afección puedan traer consigo; ya que la obesidad infantil se asocia a una mayor probabilidad de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. La obesidad en la adolescencia puede reducir la expectativa de vida en alrededor de 5-20 años.


Según un trabajo investigativo realizado por especialistas del Hospital de Clínicas, denominado  “Caracterización de las consultas en nutrición pediátrica en un hospital de referencia”, los principales motivos de consulta fueron: obesidad infantil, alergias alimentarias, sospecha de errores innatos del metabolismo, pacientes en seguimiento nutricional por diversas patologías (prematurez, renales, cardíacos, neurológicos, entre otros).

“Anteriormente, en el 2005 los problemas estaban más relacionados a la desnutrición primaria, situación que cambió al implementarse el Programa Alimentario Nutricional Integral (PANI) en los servicios de salud del Ministerio de Salud Pública, y actualmente atendamos más pacientes con malnutrición por exceso y los casos de desnutrición son secundarios a la patología de base”, manifestó la Dra. Marta Sanabria, nutrióloga pediatra.

Situación actual de la obesidad infantil en Paraguay.

La obesidad infantil es una enfermedad de curso crónico y se constituye en el principal factor de riesgo epidemiológico para enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes tipo 2, cáncer, entre otros.

La prevalencia de obesidad en niños menores de 5 años de edad, se duplicó, del 5,6 % al 12,6% en los últimos años, según los resultados de las encuestas nacionales realizadas por la Dirección General de Encuesta, Estadísticas y Censos, (DGEEC) del periodo de 2005 y del 2011/12.

“En niños escolares y adolescentes, 3 de cada 10 están con malnutrición por exceso (sobrepeso/Obesidad) según los datos del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, que está iniciando las estrategias para disminuir esta epidemia”, afirmó la profesional.

Abordaje para el manejo del niño con obesidad.

Es fundamental que el abordaje del niño o adolescente con obesidad sea un abordaje familiar y multidisciplinario. “Es interesante realizar un cuestionario a los padres sobre los hábitos de alimentación y de actividad física, evaluar los aspectos psicológicos y emocionales y realizar un examen físico, pesar, medir y también solicitar estudios laboratoriales para descartar complicaciones (Ejemplo Síndrome metabólico).

Entre las recomendaciones de manejo nutricional, la especialista sostuvo como un factor fundamental la prevención:

  • Que el niño reciba lactancia materna (el uso de fórmulas infantiles o leche de vaca aumenta el riesgo de obesidad),
  • Dar consejería sobre alimentación complementaria adecuada (no dar jugos, preferir frutas enteras, incorporar alimentos variados y nutritivos),
  • Dar agua para saciar la sed, no gaseosas ni jugos azucarados.
  • Consumir alimentos saludables para las meriendas: sándwich de queso, yogur, frutas, maní tostado. Evitar galletitas rellenas, papas fritas, empanadas fritas, sándwich de milanesa, etc.
  • Realizar actividades físicas (Atendiendo la pandemia, este punto es fundamental, ya que al estar en cuarentena los niños pueden pasar mucho tiempo sin ningún tipo de actividad en el hogar).

Agregó que de acuerdo a las pautas del Manual de Obesidad Infantil del Ministerio de Salud Pública, el objetivo primordial es promover una alimentación sana y variada, y actividad física regular para toda la familia.

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