Los Ángeles se echó de nuevo a las calles las últimas horas para protestar contra la brutalidad policial y el racismo con manifestaciones multitudinarias y absolutamente pacíficas en las que los afroamericanos estuvieron, un día más, acompañados por una coalición diversa y multigeneracional.


Desde la comunidad LGTB hasta los latinos pasando por los asiáticos, las protestas, que reunieron durante la jornada del miércoles y la madrugada de hoy a miles de personas en la ciudad californiana, respaldaron la idea de que no solo la población negra busca que se haga justicia por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la Policía de Mineápolis.

Este fue el quinto día de toque de queda en la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos, aunque el alcalde angelino, Eric Garcetti, aseguró que hoy jueves no habrá restricción de movimiento por horarios, si a lo largo de esta noche no se dan disturbios.

APOYO LGTB

Desde el mediodía del jueves comenzaron las protestas con una multitudinaria concentración en West Hollywood, un distrito vinculado al colectivo LGTB y a las luchas por los derechos sociales.

Congregados en Santa Mónica Boulevard, los manifestantes guardaron un minuto de silencio y marcharon pacíficamente bajo una temperatura de 30 grados por calles con los negocios completamente blindados, pero algunos propietarios de bares suministraron agua, comida y desinfectante de manos gratuitamente.

«Me preocupan los saqueos, pero estamos hablando de cosas más importantes que mi restaurante. Si una ventana se rompe es un pequeño coste para lo que pasa en nuestra sociedad», señaló a Efe el dueño de un restaurante.

No se registró ningún incidente ni comportamiento violento, una tónica que se ha mantenido en unas protestas que cada vez suman más gente.

«Esta lucha existe desde hace mucho. Yo estuve en los disturbios de 1992 y sin estos movimientos no habría ningún cambio», explicó entre lágrimas Nia, una anciana afroamericana que observaba el transcurso de la manifestación desde su coche.

«Ha sido emocionante toda la semana, es un comienzo», opinó.

«TU LUCHA ES MI LUCHA»

Black Lives Matter («Las vidas negras importan») encabezó una concentración enorme en el centro de la ciudad y frente a la oficina de Jackie Lacey, la fiscal del condado de Los Ángeles que ha sido muy criticada por activistas negros por su presunta inacción a la hora de investigar los casos sospechosos de brutalidad policial.

Un día más, los afroamericanos no caminaron solos.

Con lemas como «Tu lucha es mi lucha», «Latinx por Black Lives Matter» o «La unión hace la fuerza», los latinos reclamaron el fin del racismo.

«Quiero tener voz para los que no pueden levantarla», dijo a Efe Yolanda.

«Todos tenemos derecho a vivir, a respirar, a trabajar, a comer, a la igualdad: todos somos hijos de Dios y todos somos hermanos. Nadie tiene el derecho de cortarle la vida a nadie injusta y cobardemente», agregó.

Las proclamas de solidaridad llegaron asimismo de parte de asiáticos y de nativos americanos.

Y también se vieron algunas pancartas mucho más específicas: manifestantes armenios, palestinos, puertorriqueños, dominicanos e iraníes dejaron claro que la igualdad no debe atender a fronteras.

«Al final, estamos todos unidos en esto», señaló a Efe Ray Chou, estadounidense de ascendencia taiwanesa.

«Una injusticia para unos pocos es una injusticia para todos», sostuvo.

Como ha sido habitual en los últimos días, las manifestaciones terminaron con la detención sin oponer resistencia de aquellos que desafiaron el toque de queda.

Y justo al comienzo del toque de queda, numerosos puntos de luz se asomaron como protesta desde las casas de Los Ángeles durante 8 minutos y 46 segundos, el tiempo que George Floyd fue asfixiado por los agentes.

RECORTES EN LA POLICÍA

Después de que el martes se arrodillase junto a varios policías durante las protestas delante de su residencia, Garcetti anunció este miércoles que recortará unos 150 millones de dólares del presupuesto del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD, en sus siglas en inglés).

Esta cantidad irá destinada a fondos para programas para comunidades afroamericanas y latinas, según el alcalde, quien también aseguró que se revisarán las políticas de vigilancia y las relaciones de la Policía con las minorías raciales.

«Recortes a la Policía» es uno de los gritos más populares en las manifestaciones de Los Ángeles, que exigen que ese dinero vaya a fines sociales.

Sin embargo, los 150 millones de recorte son una pequeña parte del presupuesto global destinado al LAPD, de unos 3.100 millones de dólares, que representan un 54 % de las arcas municipales anuales.

Por ese motivo, varios activistas lamentaron a través de las redes que este recorte es «poco significativo» y pidieron a los ciudadanos que presenten quejas y propuestas de enmienda a esta partida presupuestaria antes del 30 de junio. EFE

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