Las autoridades sanitarias de Chile informaron este lunes de que en las últimas 24 horas se registraron 4.696 casos del coronavirus SARS-CoV-2 y 74 muertes, lo que eleva el balance total a 138.846 infectados y 2.264 fallecidos, y alertaron de que la situación en Santiago sigue siendo "muy preocupante".


Santiago, el principal foco de la pandemia y donde la red hospitalaria está al límite, comienza este lunes su cuarta semana consecutiva de cuarentena total, una medida que afecta a 7 de los 18 millones de habitantes del país.

«Independientemente de que la tendencia en la mayoría de las comunas (barrios) de la región metropolitana se ve favorable (…) también es cierto que los números de personas afectadas siguen siendo muy altos», explicó el ministro de Salud, Jaime Mañalich, en su rueda de prensa diaria.

La megacuarentena había sido rechazada reiteradamente por el Gobierno, que apostó al inicio de la crisis por aislar sólo a las comunas con más contagios y que se vio obligado a decretarla tras un explosivo aumento de casos a principios de mayo.

«Cada persona en la región metropolitana puede contagiar a 1,4 personas aproximadamente», agregó el ministro.

El confinamiento en la capital se extenderá al menos hasta el 12 de junio, aunque no se descartan nuevas prórrogas debido a que el virus parece no remitir y a que la cuarentena no se está cumpliendo.

Según la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi), la movilidad en la capital se ha reducido solo un 30 %.

«El Gobierno tiene la responsabilidad de tomar las medidas que corresponden, pero es imprescindible que la ciudadanía entienda que tenemos que hacer un sacrificio contundente para terminar lo antes posible con la cuarentena», alertó Mañalich.

Junto al número de nuevos casos y fallecidos, en las últimas 24 horas también aumentó hasta 1.581 el número de pacientes ingresados en cuidados intensivos, de los cuales 1.333 necesitan ventilación mecánica y 380 se encuentran en estado crítico.

Las autoridades sanitarias reconocieron el domingo 553 nuevas muertes que no fueron contabilizadas entre abril y mayo por el cambio metodológico al contabilizar fallecidos, que ahora no sólo contempla los casos comprobados de la COVID-19, sino también aquellos casos sospechosos pero cuyo examen PCR no arrojó resultados a tiempo.

Además, y tras varias denuncias periodísticas, se revisó la base de datos de fallecidos certificados en el Registro Civil que, «directa o indirectamente», pudieran estar vinculados a la COVID-19 como causa asociada al fallecimiento para consolidar el número de decesos.

Chile, que más de 700.000 exámenes es uno de los países que más pruebas PCR realiza en la región, se encuentra bajo estado de excepción, con toque de queda nocturno, con colegios, universidades y fronteras cerradas desde mediados de marzo, así como la mayoría de los comercios que no sean de primera necesidad. EFE

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