El Real Madrid vuelve a jugar un partido de LaLiga Santander, frente al Eibar, después de tres meses y seis días de ausencia debido a la pandemia del coronavirus, y lo hace en la que es su nueva casa, un estadio Alfredo Di Stéfano en el que se colocó una lona en recuerdo a las victimas de la COVID-19 y al que los futbolistas acudieron andando.


El francés Zinedine Zidane decidió concentrar a los jugadores en la residencia de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, a menos de cinco minutos a pie del campo, y además se ahorraban así cumplir con el protocolo de LaLiga de que los integrantes de los equipos deben acudir en dos autobuses al estadio para cumplir así con las normas de seguridad para evitar la propagación del coronavirus.

Uno de los grandes cambios para este reestreno es que la nueva casa del Madrid será el Alfredo Di Stéfano, feudo habitual del Castilla, primer filial, y del Juvenil que participa en la ‘UEFA Youth League’. Para ello, a pesar de que fue inaugurado en diciembre de 2006 y cuenta con grandes avances, el estadio se adecuó a los requisitos del fútbol de Primera División como la implantación de la ‘U televisiva’ para contar con la publicidad dinámica habitual en el primer equipo.

Medida tomada porque la entidad dirigida por Florentino Pérez decidió avanzar las obras de remodelación del Santiago Bernabéu durante la cuarentena y proseguirlas en esta reanudación ante la imposibilidad, al menos de momento, de que acuda público a los campos de fútbol.

Precisamente este es el otro gran cambio. La emergencia sanitaria hace que los aficionados tengan que ver los partidos desde casa, lo que dota al Di Stéfano de un ambiente en silencio que, por otra parte, permite escuchar indicaciones de entrenadores y de los propios futbolistas.

Y fueron estos los que ocuparon las gradas del estadio en los nuevos banquillos de este, también, nuevo fútbol, con mascarilla y guantes. El Madrid decidió poner una lona con el lema ‘En nuestros corazones’ junto a un crespón negro en recuerdo a las víctimas del coronavirus.

Además, se guardó un emotivo minuto de silencio antes de comenzar el partido y por la megafonía sonó el ‘aplauso infinito’ en el minuto 20 en honor a los héroes del coronavirus que se jugaron la vida para garantizar los servicios mínimos en España. EFE.

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