Muchos comercios de productos considerados no esenciales reabrieron este lunes sus puertas en Inglaterra, como parte de la relajación de las medidas de confinamiento, formando, en algunos casos, largas filas de clientes.


Foto Ilustrativa.

Después de tres meses de confinamiento, la popular cadena de moda Primark reanudó su actividad desde las 7.00 GMT, con largas filas de compradores que aguardaban su reapertura en las ciudades de Londres y Birmingham.

Esa cadena, cerrada como otras tiendas de ropa desde el pasado 23 de marzo, no efectúa ventas por internet, con lo que los ciudadanos tan solo pueden comprar en sus comercios.

Todas las tiendas de productos tildados de no esenciales pueden volver a operar desde hoy por ley, si bien los comerciantes han tenido que introducir estrictas medidas de seguridad.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha alentado a los clientes a «comprar con confianza».

Desde la introducción de las restricciones de confinamiento a fin de no propagar el virus, los supermercados, las farmacias, las sucursales de bancos y otros comercios de bienes esenciales han permanecido abiertos.

El resto de minoristas han introducido pantallas de plástico al lado de las máquinas registradoras y marcas en el suelo con el objetivo de mantener a los compradores separados dos metros.

También se ha instado a los consumidores a no tocar objetos a menos que tengan la intención de comprarlos y muchas tiendas se han comprometido a descontaminar las cestas de compra tras cada uso.

En la mayoría de comercios de ropa, los probadores permanecerán cerrados mientras que, en el caso de las joyerías, algunas pretenden introducir cajas ultravioleta para descontaminar objetos en cuestión de minutos. EFE

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