Paraguay entra este lunes a la fase tres de la "cuarentena inteligente" y de acuerdo con el cronograma previsto por el Gobierno dentro de la estrategia de contención del coronavirus SARS-CoV-2 en el país, que este domingo registró un total de 1.289 positivos, 28 más que la víspera.


Son los resultados hasta la fecha desde que en marzo se detectara el primer caso, y a un mes del primero de los fallecimientos, cifra que desde el 13 de mayo se mantiene en once.

El último registro proviene de un total de 1.473 muestras, las cuales detectaron 14 casos del exterior y otros 14 por contacto, según el reporte de hoy del Ministerio de Salud.

Hay un total de nueve pacientes, dos en terapia intensiva, según el Ministerio, que cifró en 650 las personas recuperadas tras sufrir la enfermedad.

Una tendencia que motivó la decisión del Gobierno de dar el paso este lunes, y por tres semanas, hacía la fase tres de una cuarentena que se ha ido suavizando desde que en marzo se decretara el aislamiento total o «toque de queda».

Tras las dos primeras fases, que supusieron la reactivación gradual de gran parte del arco laboral, el siguiente capítulo contempla la reapertura de los restaurantes, aunque bajo reserva previa y con un número determinado de comensales en la misma mesa, así como la de cines y teatros, con el debido distanciamiento.

Un avance que de momento no afecta a Paraguarí (centro) y Concepción (norte) a causa de la dispersión de casos, que aconsejaron al Ministerio prorrogar la fase dos en esos departamentos.

El comportamiento de la pandemia determinará por tanto la marcha de la desescalada, si bien la Asociación Paraguaya de Fútbol tiene ya previsto que ese deporte regrese a los estadios de la primera división el 17 de julio, aunque sin público en las tribunas y con las correspondientes medidas sanitarias.

REACTIVACIÓN ECONÓMICA
Los efectos económicos de la pandemia se han sentido con fuerza en Paraguay, donde una gran franja de la población forma parte del sector informal, el más golpeado por el parón laboral.

Al respecto, el Gobierno de Mario Abdo Benítez, del conservador Partido Colorado, anunció el mes pasado que prepara un plan de reactivación económica que contempla una inyección de 2.000 millones de dólares.

Hasta entonces el Gobierno había conseguido la aprobación por parte del Congreso de un préstamo de 1.600 millones de dólares, dentro de la ley de emergencia presupuestaria, de los que comprometió 600 millones de dólares para el Ministerio de Salud.

Dentro de una gestión que también ha tenido sus sombras debido a varios escándalos de corrupción y denuncias de irregularidades en algunas licitaciones o en compras de materiales médicos por la vía de excepción.

Las primeras denuncias motivaron la renuncia de los responsables de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) y Petróleos Paraguayos (Petropar). EFE

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