La presencia durante horas de un cadáver en la calle de un hombre que al parecer falleció con síntomas de COVID-19, puso este domingo en evidencia la preocupante situación sanitaria que padece la ciudad boliviana de Cochabamba.


El cuerpo sin vida de un hombre de mediana edad permaneció desde el sábado en la tarde hora local en una calle de esta ciudad de algo más de 600.000 habitantes, que es una de las mayores de Bolivia.

Al parecer, el hombre iba a buscar atención médica en un centro de salud de la zona cuando falleció y su cuerpo quedó en la acera, según manifestaron a los medios vecinos del barrio donde ocurrió el suceso.

Un grupo de vecinos bloqueó una avenida cercana al lugar como medida de protesta, hasta que llegaron familiares para retirar al difunto en un carro funerario, unas veinte horas después de que falleciera.

Los casos de personas que fallecen en la calle o a las puertas de centros sanitarios con síntomas de coronavirus se suceden desde hace semanas en distintas ciudades de Bolivia.

Este suceso se produce después de este sábado vecinos de Cochabamba colocaran en medio de una calle una carretilla con un ataúd encima, para llamar la atención por el drama que conlleva esperar durante días con un fallecido por COVID-19 en casa sin que la familia pueda enterrarlo o cremarlo, ante el colapso en el cementerio y crematorio de la ciudad.

Algunas familias tienen miedo de volver a sus casas con los ataúdes, al advertir de que los vecinos los presionan para enterrarlos e incluso los amenazan con apedrearlos, por temor al contagio.

La situación genera protestas vecinales en la ciudad desde hace días, mientras las autoridades aseguran que están excavando fosas de urgencia y está en proceso la ampliación del crematorio.

Cochabamba es una de las ciudades más afectadas por la pandemia de la COVID-19 en Bolivia, que en el conjunto del país registra 1.378 decesos y 38.071 contagios confirmados por coronavirus entre sus cerca de once millones de habitantes, según datos oficiales.

Por su parte, cada vez son más los casos de contagios que se están registrando entre los funcionarios del Gobierno.

Este domingo la ministra interina de Salud, Eidy Roca, dio positivo a la COVID-19, su estado de salud es estable y cumple con su aislamiento, con lo que es el tercer caso confirmado de esta enfermedad en el Ejecutivo transitorio del país.

Un comunicado del Ministerio de Salud difundido este domingo señala que la ministra “cumple de manera estricta el protocolo de seguridad sanitaria que comprende el aislamiento, medicación y cuidados respectivos”.

El caso de Roca se suma a los otros dos positivos en esta semana en el Ejecutivo interino boliviano de los ministros transitorios de la Presidencia y Minería y Metalurgia, Yerko Núñez y Jorge Fernando Oropeza, respectivamente.

Desde que comenzó la pandemia en marzo, el gobierno reportó que varios ministros cumplieron cuarentena preventiva de 14 días, debido a que en sus entornos familiares o de colaboradores fueron detectados casos de coronavirus. Estos ministros fueron de la cartera de Defensa, Luis Fernando López; Medioambiente, María Elena Pinckert; Desarrollo Productivo, Wilfredo Rojo; Educación, Víctor Hugo Cárdenas e Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora.

Fuente: Infobae

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