El Prof. Dr. Elvio Bueno, Coordinador del Dpto. de Endocrinología del Hospital de Clínicas explicó acerca de las patologías que se agravan con el coronavirus o covid-19 y las evidencias que fueron dándose en los diferentes países del mundo.


El doctor dijo que desde el comienzo de la pandemia y las estadísticas que venían de China – Wuhan, epicentro del covid-19, saltó como primera prueba que los pacientes que fueron internados en las Unidades de Cuidados Intensivos, con múltiples comorbilidades, sobre todo los que tenían un alto riesgo cardiovascular, con hipertensión arterial, diabetes y con edad avanzada, mayores de 65 años de edad, poseían mayor riesgo de desarrollo de la enfermedad por covid-19 en la forma más severa y con mayor mortalidad.

Apuntó que una cuestión que también se demostró, una vez que la pandemia empezó a diseminarse por el continente europeo, en Italia sobre todo, donde la demografía muestra una población con edades más longevas y hacinados en asilos de ancianos, fue donde hubo mayor numero de óbitos, asociados a múltiples comorbilidades.

Cuando la epidemia se trasladó a los Estados Unidos, apareció otro fenómeno, explicó el docente. Las investigaciones comenzaron a revelar que personas con obesidad importante fueron a tener una mortalidad mayor. EE. UU. es uno de los países donde la obesidad es un fenómeno de salud crónica. “Lo llamativo es que empozó a darse en personas jóvenes o sea comenzaron a caer personas con obesidad con menos de 60 años con covid-19 extremadamente graves y en algunos casos con morbimortalidad bastante altas. O sea ya no eran pacientes mayores de 65 años, sino personas muy jóvenes con índice de masa corporal muy altos, con cuadros muy graves”, apuntó el profesional.

Entonces dijo que a medida que se fue expandiendo la pandemia, se comenzó a aprender sobre la epidemiología. Ahora está claro que las personas mayores de 65 años de edad son un grupo de personas de riesgo para desarrollar cuadros graves de coronavirus. También las personas con diabetes tienen dos veces más posibilidades de desarrollo de cuadro grave, así como los pacientes con hipertensión arterial y los que están con obesidad y obesidad severa independientemente de su edad.

El Prof. Dr. Bueno indicó que una cuestión interesante de discusión a nivel nacional fue el caso de la paciente joven fallecida, además de la diabetes tipo I, la misma estaba con insuficiencia renal crónica que sí era un factor de riesgo adicional. El covid-19 una vez que se desarrolla en su forma grave, es una enfermedad que produce un padecimiento sistémico que causa un mal manejo de líquido, una extravasación de líquidos, muy difícil de tratar y fallan varios órganos y eso empeora todo.

Explicó que en la conducción de los casos con diabetes que se están dando a nivel nacional, no está organizado, no hay una política unificada, así que no se tiene el dato único de los casos y que como Universidad Nacional no tienen participación. “La mayor parte de estos pacientes tiene comorbilidad importante”

El docente explicó que la diabetes en si se refiere realmente a un grupo de enfermedades.

Tipo de diabetes. Hay varios tipos de diabetes según la clasificación que se da, la más frecuente es la diabetes tipo II, de origen genético pero que está afectada a cuestiones ambientales de alimentación inadecuada y déficit de actividades físicas, relacionada fuertemente con la obesidad. El tipo II, es una enfermedad prevenible con medidas higiénico-dietética. Si una persona sabe que tiene antecedente familiar de diabetes y se cuidad, desde el punto de vista de su alimentación y de su actividad física, puede no desarrollar diabetes si no aumenta de peso con el tiempo.

El otro grupo de personas que desarrolla la diabetes de tipo I, son aquellos con enfermedad autoinmune, como el lupus, artritis reumatoide o la enfermedad celiaca, donde el sistema inmune produce anticuerpos anormales. En el caso de la diabetes tipo I se destruye el páncreas, órgano que se encarga de producir insulina. Según reportes a nivel internacional la diabetes tipo I no representa un grupo de riesgo excesivo para el desarrollo de covid- 19 severo.

“Este grupo de pacientes, con diabetes tipo I, si mantiene el control de su enfermedad con la aplicación recomendada de insulina y toma los recaudos adecuados, en líneas generales y aunque se contagie y mantenga los cuidados dentro de su hogar, no tiene por qué tener una evolución grave en relación a pacientes que no tengan otro tipo de enfermedad”

En países desarrollados la diabetes tipo I no es un factor de riesgo adicional en situaciones convencionales para un covid grave. Sí tiene una comorbilidad asociada claramente, puede ser un problema.

En referencia a la diabetes tipo II, indicó que es una cuestión diferente. La persona con esta patología está en la misma situación que un paciente con obesidad. El paciente con diabetes tipo II posee un problema de estado inflamatorio crónico y comparte con la obesidad, aunque el paciente obeso no sea diabético, tiene un problema de estado inflamatorio crónico, tiene generalmente una disfunción del tejido graso.

De cualquier manera, esa grasa localizada o aumentada actúa como un órgano endócrino que produce una serie de hormonas y sustancias inflamatorias que causan una sucesión de fenómenos anormales en el organismo. Hace que retenga más líquido, más sodio y tenga más tendencia a tener hipertensión arterial, acumule grasa en las arterias, se acelere los procesos de arteriosclerosis y posea más fácilmente fenómenos de trombosis, tendencia a infarto agudo del miocardio, accidente cerebro vascular, falla renal y complicaciones vasculares de todo tipo.

“El paciente con diabetes y obesidad ya tiene un de estado inflamatorio crónico y si sobre eso se agrega una enfermedad viral como el covid-19, que justamente produce ese tipo de fenómeno, entonces se juntan dos cuestiones, una aguda sobre otra crónica y potencian a generar complicaciones en el organismo. Si el paciente con diabetes no está bien controlado, entonces hace que sea una cuestión grave.

Finalmente explicó que en el caso del páncreas, donde se produce la insulina, ese virus puede llegar a ingresar y lesionar. Incluso en pacientes sin diabetes puede dañar el órgano y aumentar la glicemia por la infección y eso puede ser tóxico, por lo que el paciente debe ser evaluado y tratado como un diabético. Cuando el paciente con diabetes tiene covid-19 desarrolla una glicemia alta que es más difícil de controlar y necesita de un protocolo especial para ser tratado”

Compartí: