El presidente de Indonesia, Joko Widodo, indicó este lunes que quiere duplicar los test de la COVID-19 hasta 30.000 al día ante el aumento de los contagios en el país, el más afectado por la pandemia en el Sudeste Asiático.


«Hay que mejorar las instalaciones de los hospitales y los test PCR tienen que incrementarse hasta los 30.000 diarios», indicó el presidente en su cuenta de Twitter antes de una reunión con su Gobierno.

También abogó por que las autoridades sanitarias promuevan más disciplina entre la población en el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y la higiene para frenar los contagios.

La Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) informó ayer de 1.681 nuevos casos, lo que eleva el total acumulado a 75.699, así como 71 nuevas muertes, lo que deja el total de fallecidos en 3.606.

En un informe la semana pasada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a Indonesia a realizar más pruebas de la COVID-19 a pacientes en observación y vigilancia para frenar el incremento de los casos.

La OMS también alertó de las limitaciones de acceso de las mujeres indonesias a métodos anticonceptivos debido a las restricciones por la pandemia, así como del peligro de malnutrición de las embarazadas debido a la crisis económica, lo que puede afectar a los fetos.

Indonesia se encuentra en fase de desescalada en gran parte del archipiélago, incluida la apertura de escuelas en áreas de bajo riesgo, aunque las fronteras continúan cerradas a los turistas extranjeros.

Las autoridades de la isla de Bali, el principal destino turístico en Indonesia, anunciaron la semana pasada que comenzarán a recibir a turistas extranjeros a partir del próximo 11 de septiembre, lo que la convierte en uno de los primeros lugares del Sudeste Asiático en abrir sus fronteras desde el inicio de la pandemia.

El plan de apertura no contempla distinciones por nacionalidad, pero pondrá como condición que los visitantes hayan dado negativo en un test del nuevo coronavirus.

Indonesia cerró la entrada a visitantes extranjeros en marzo, pero algunos turistas que ya se hallaban en Bali decidieron quedarse y las autoridades locales calculan que, desde entonces, alrededor de un millar de turistas permanecen en la isla, la mayoría procedentes de China, aunque también del Reino Unido, Canadá, Holanda, Francia o Argentina. EFE

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