El uso de mascarillas o protectores faciales en comercios y supermercados de Inglaterra será obligatorio a partir del próximo día 24, como parte de los esfuerzos del Gobierno británico por contener la pandemia y evitar un segundo brote.


Así lo confirmó hoy el titular británico de Sanidad, Matt Hancock, en una declaración ante el Parlamento, en un momento en que los muertos por COVID-19 en este país van camino de los 45.000.

No cumplir con ese requisito conllevará sanciones económicas de hasta 100 libras (unos 110 euros), si bien quedarán exentos los menores de 11 años y aquellos con algún tipo de discapacidad.

Se trata de una normativa que finalmente adopta este Ejecutivo en línea con Escocia y países europeos como España, Italia y Alemania, tras semanas de mensajes contradictorios.

Desde mediados del pasado mayo, a los ciudadanos tan solo se les «recomendaba» cubrirse la cara en lugares públicos cerrados, pero no existía una obligatoriedad de hacerlo.

Sí era, en cambio, obligatorio en el transporte público desde el pasado 15 de junio.

En su intervención en los Comunes, Hancock remarcó hoy que el Gobierno quiere aportar a los ciudadanos «más seguridad para hacer sus compras y proteger a los trabajadores de los comercios».

Además, reveló que un local podrá negar la entrada a quienes se nieguen a cubrirse e incluso llamar a la policía.

Al Gobierno del conservador Boris Johnson se le ha reprochado su falta de claridad en este aspecto y en los últimos días algunos miembros del gabinete han llegado a sugerir que los británicos deben emplear el sentido común en lugar de abogar sin rodeos por la obligatoriedad del uso de las mascarillas.

Por su parte, Escocia introdujo una norma para forzar su uso en las tiendas desde el pasado día 10, mientras que Gales e Irlanda del Norte revisan la medida, aunque por ahora la utilización de esos artilugios tampoco es obligatoria.EFE

Compartí: