España registró 1.178 nuevos casos de infección por coronavirus en las últimas 24 horas y superó la barrera de los 300.000 contagios, en concreto 302.814, desde el inicio de la pandemia, según los últimos datos facilitados este martes por las autoridades sanitarias.


La cifra de fallecidos se sitúa en 28.494, 34 en la última semana, la mayoría de ellos Aragón, Cataluña y Madrid, las regiones más afectadas por los rebrotes, que también acumulan la mayor cantidad de nuevas infecciones

En total, España acumula 560 brotes activos de los 680 notificados, según informó ayer el Ministerio de Sanidad.

En una comparecencia ante los medios, el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, transmitió hoy un mensaje de serenidad y calma a los ciudadanos ante los brotes de coronavirus, ya que, aseguró, se detectan de manera precoz porque «estamos mucho mejor preparados como sociedad» para hacerles frente.

Sánchez reconoció que los brotes «angustian a la ciudadanía», pero recordó el Plan de Respuesta Temprana aprobado por el pasado 16 de julio, un documento que dota al Sistema Nacional de Salud (SNS) de una mayor capacidad para prevenir y atajar posibles incrementos de transmisión del virus.

«Lo he dicho en muchas ocasiones, tenemos que mantener vigilante a nuestro SNS, pero también trasladar serenidad, calma porque hoy estamos mucho mejor mucho mejor preparados como sociedad para hacer frente a los brotes», insistió.

Las autoridades sanitarias siguen con «muchísima atención» el incremento de los positivos detectados en las últimas semanas para ver si es necesario tomar medidas restrictivas más importantes o coordinarlas entre regiones.

El portavoz sanitario para la pandemia, el epidemiólogo Fernando Simón, descartó ayer que se pueda volver a decretar el estado de alarma de manera «inminente» en el país, aunque dijo que era una opción que nunca se ha cerrado definitivamente.

El estado de alarma estuvo vigente en España más de tres meses, hasta el 21 de junio, cuando terminaron las últimas restricciones de desplazamiento, se pudo viajar libremente por todo el país, se reabrieron las fronteras parcialmente y se intensificó la actividad socioeconómica. Desde entonces, los contagios comenzaron a aumentar.

Doce de las 50 provincias españolas están en fase ascendente de contagios y el resto se encuentran en una situación de estabilidad o bajada. EFE

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