La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) suspendió este martes el partido de Segunda División que iban a disputar este miércoles, Chapecoense y CSA, después de que el club alagoano informarse de nueve positivos más de COVID-19 entre su plantilla.


Este es el tercer partido que se suspende por casos de COVID-19 en algún equipo desde el inicio de las competiciones nacionales de fútbol la semana pasada, tras el Treze-Imperatriz, de Tercera División, y el Goiás-Sao Paulo, de Primera.

Brasil es el segundo país del mundo con más muertes (101.752) y casos confirmados (3.057.470) de coronavirus, una enfermedad que sigue fuera de control en varias regiones del territorio nacional.

El CSA contabiliza hasta el momento un total de 18 infectados por el patógeno entre los 31 futbolistas inscritos para jugar la división de plata del fútbol brasileño.

Los primeros nueve contagios en el Centro Deportivo Alagoano (CSA, por sus siglas en portugués) fueron detectados en los análisis realizados el pasado miércoles, pero, tan solo cuatro días después, el número de casos se ha duplicado dentro del elenco.

«Los resultados emitidos hoy hacen inviable la realización del partido contra el Chapecoense», indicó el CSA en un comunicado divulgado en sus redes sociales.

Todos los pacientes positivos del club de la ciudad de Maceió se encuentran clínicamente «bien» y están bajo vigilancia médica, según la entidad.

Por su parte, el Chapecoense, que el año pasado descendió a la Segunda División, aceptó en una nota la decisión de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) de aplazar el partido, expresó su apoyo a su rival y deseó una «rápida recuperación» a todos los contagiados.

El pasado domingo se aplazó el Treze-Imperatriz, de Tercera División, debido a que 12 de los 19 jugadores del club visitante dieron positivo por el nuevo coronavirus.

También el domingo se postergó el Goiás-Sao Paulo, de la primera jornada de Primera División, por la decena de nuevos casos de la enfermedad surgidos en el equipo esmeralda.

Según un balance de ‘GloboEsporte’ elaborado con datos de los clubes, al menos 151 futbolistas de los equipos que juegan en Primera fueron infectados por la COVID-19 a lo largo de la crisis sanitaria.

La CBF se ha visto obligada a realizar una serie de cambios en el protocolo sanitario y ahora, por ejemplo, realizará test a todos los jugadores de los clubes y no solo a los convocados para cada encuentro.

También amplió el plazo de antelación para conocer los resultados de los test antes de cada partido, lo que «permitirá que cualquier equipo proceda a cambiar a eventuales jugadores con diagnóstico positivo», según indicó la entidad. EFE

Compartí: