Si bien contar con una enfermedad de base es un factor de riesgo para desarrollar complicaciones ante un cuadro de COVID-19, “hay mucha gente que se recuperó, aun teniendo diabetes, dislipidemia (colesterol elevado) o alguna otra patología crónica”, afirma el Director General de Vigilancia de la Salud, doctor Guillermo Sequera.


Explica que las personas que padecen enfermedades de base se descompensan con facilidad ante el virus pandémico y más si no están controlados. En este contexto, Sequera recuerda a los pacientes seguir con su tratamiento; refiere que, si la enfermedad está controlada, al momento de adquirir el coronavirus, el cuadro no llega a complicarse.

Datos difundidos por la Dirección de Vigilancia de la Salud respecto a la Vigilancia de Sala de Situación de la Mortalidad, acumuladados hasta el 06/08/2020, describe que entre las enfermedades preexistentes o factores asociados en pacientes fallecidos por COVID-19, el mayor porcentaje se da en mayores de 60 años (66,2%), le siguen los que tienen diabetes (47,7%), cardiopatía (43,1%), enfermedad pulmonar (27,7%), obesidad (27,7%), enfermedad renal (13,8%) y enfermedad neurológica (7,7%).

Fuente: Ministerio de Salud

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