Un teléfono, conocimiento básico del 'Whatsapp' y ganas de envejecer saludablemente. Estos son los ingredientes de un proyecto que exprime las dotes como actores, locutores y guionistas de radio de los más mayores de Buenos Aires y que actúa como bálsamo contra la soledad en tiempos de pandemia.


«Yo descubrí cosas que tenía ocultas, por ejemplo, escribir. Vos me tirás una pista y por ahí en diez minutos te hago una novela», cuenta a Efe, a través de Zoom, Ricardo Núñez, de 81 años, quien al perder a su madre y quedar solo en casa, hace 16 años, decidió que la vida debía continuar: «Dije…’atrás no me voy a quedar y tirado en la cama tampoco'».

Y ese fue el puntapié para que este vecino del barrio de Villa Luro decidiera frecuentar uno de los centros de día públicos de la ciudad, que le abrió las puertas de, entre otras actividades, el taller de radio capitaneado por Rubén Petrucci, quien ejerce de particular formador y ángel de la guarda artístico de los mayores.

«Hacemos radioteatro, monólogos, micros radiales, poesías musicalizadas, melodramas… todos los formatos que te permite la radio», explica el también creador del sitio «Adultos Mayores en la Web», plataforma a la que se suben los contenidos -que también se emiten en varias emisoras de Buenos Aires- y por la que las voces de Ricardo, Lucy, Coca, Rosa o Sebastián dan la vuelta al mundo.

EL RETO DE LA TECNOLOGÍA

Antes de que empezara la cuarentena por el coronavirus, a mediados de marzo, el grupo de mayores de cada centro en el que se imparte este taller u otros como el de teatro -con el que hay una estrecha colaboración- se reunía para preparar los contenidos de sus grabaciones, pero la COVID-19 llegó sin avisar y con ella el reto del uso de la tecnología en la tercera edad.

«Puede que algunos no tengan ‘tablet’ o computadora pero la gran mayoría tiene un celular. Trabajamos con el dispositivo con el que están más familiarizados y con el medio de comunicación que es Whatsapp, que de manera presencial ya se utilizaba», afirma Rubén.

Y para ejemplo, el de Lucy Boschetti, quien a sus 77 años, viuda, se reconoce aislada socialmente pero integrada, con el cerebro en marcha.

«Rubén nos da un disparador (idea). En casa preparamos algo y después lo enviamos vía mail o directamente grabando la voz se lo enviamos a Rubén, y él se encarga de los silencios, de la música, de los intervalos…», agrega esta vecina del barrio Caballito.

COLUMNAS DE OPINIÓN, RADIOTEATRO…

Mensajes saludables, radioteatros -como «Romeo y Julieta ‘apandemiados'»-, columnas de opinión, anuncios basados en la vida cotidiana… De todo cabe en esta particular radio de la experiencia.

«Hola, esta es la columna de Coca, bienvenidos. Hoy es un día hermoso, el sol está en todo su esplendor». Así comienza Coca Gravano su más reciente participación, donde cuenta su nueva vida tras mudarse a un geriátrico.

«La vida aquí no da lugar para muchas perspectivas, pero eso depende de nuestra mente. (…) Nadie me trajo aquí, yo sola lo decidí, considerando que mis hijos necesitan hacer normalmente su vida», narra la anciana, de 90 años.

Voces maduras, cercanas y entrañables que encuentran el maridaje perfecto con la edición realizada por Petrucci, que trabaja el sonido y encaja las melodías.

«Siempre lo que tratamos es que sea constructivo, positivo y dejar un mensaje a la sociedad. Contarle de qué se trata hoy ser persona mayor. Hoy la persona mayor es más inteligente, más creativa, quiere aprender, está más sana, porque se cuida y está mucho más activa», reconoce el comunicador.

MÁS DE UNA DÉCADA DE TRABAJO

Todo comenzó en 2007, cuando Petrucci, actual coordinador de Comunicación Comunitaria del Programa Gerontológico de Salud de la ciudad, empezó a trabajar en una FM local «con un grupo de mayores que querían transmitir sus pensamientos a través de la radio».

Sin embargo, muchos plantearon su inquietud por que sus familiares emigrados al extranjero tras la crisis del ‘corralito’ de 2001 no pudieran escucharlos. Es así que así nació la web, para la que no existen fronteras.

A esto se suman las colaboraciones en emisoras de Argentina y otros países, como la que hicieron con Radio Vaticana, un hito para ellos, ya que sus grabaciones sonaron en un mismo programa junto a la de otro adulto mayor argentino, el papa Francisco.

«Significa muchísimo el taller. Me aggiornó (actualizó) el cerebro, porque estoy pensando constantemente. (…) No estoy solo para nada. Tengo familia felizmente y estoy acompañado. Pero tengo más llamados de mis compañeros que por ahí de la propia familia», señala Ricardo.

FAVORECER EL «ENVEJECIMIENTO ACTIVO»

A través del programa de centros de día para personas mayores, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde se estima que viven en soledad 150.000 adultos mayores, busca favorecer el envejecimiento activo y emocional mediante la pertenencia barrial y la amistad.

«Que el viejo se sienta con la capacidad de aprender, vincularse, de modificar sus estrategias para preservarse, para tener un envejecimiento normal, y una de las cosas que suceden es que aprenden muchas cosas», dice a Efe Adriana Durante, coordinadora del programa.

Un objetivo que se preserva durante la cuarentena, cuidando a las personas que están resguardadas en sus domicilios tratando de asistirlas en los planos social, emocional y en cualquier vulnerabilidad que puedan tener.

Ya antes de la pandemia regía en la capital un programa que entregaba ‘tablet’ gratuitas a las personas mayores, junto a la oferta de cursos presenciales para usar las herramientas tecnológicas, que por la cuarentena se trasladaron al ámbito virtual.

«Hoy, ante la necesidad de estar conectado y de poder reunirse con un familiar y saber usar un teléfono, los cursos fueron creciendo virtualmente», subraya Mauricio Damiano, titular de la Dirección General de Dependencias y Atención Primaria.

Y es que todo puede resumirse con la canción elegida para ambientar el último ‘post’ de la radio, llamado «Copetín en épocas de Cuarentena»: «Por cuatro días locos que vamos a vivir, por cuatro días locos te tenés que divertir». EFE

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