Hong Kong y Urumqi, ciudades donde surgieron los últimos grandes rebrotes del coronavirus en China, relajarán las restricciones ante la bajada de nuevos casos de la COVID-19, informaron hoy las autoridades de estas regiones del gigante asiático.


En la antigua colonia británica, la secretaria de Sanidad, Sophia Chan, anunció hoy que a partir de este viernes se volverá a permitir cenar en restaurantes -eso sí, solo hasta las 9 de la noche- y que cines, salones de belleza y algunas instalaciones deportivas al aire libre volverán a abrir sus puertas.

Además, ya no será obligatorio llevar mascarilla para aquellos que hagan actividades deportivas en exteriores, y tampoco en parques naturales, explica la televisión pública RTHK.

A principios de julio comenzó en la ciudad una tercera oleada de contagios del coronavirus, y desde entonces se confirmaron casi dos tercios del total de 4.710 casos registrados en Hong Kong desde el inicio de la pandemia.

No obstante, en las últimas semanas la situación ha mejorado tras las estrictas medidas de contención anunciadas por el Gobierno, que incluían la prohibición de reuniones de más de dos personas.

El diario local South China Morning Post apunta que este martes se registraron 19 nuevos casos en la ciudad, cifra que dobla a los nueve del lunes -el día con menos contagios confirmados desde el 3 de julio- pero que se sigue manteniendo la racha de más de 20 días por debajo del centenar de nuevas infecciones.

Según datos del Centro para la Protección de la Salud de la ciudad, hasta el momento se han registrado un total de 77 muertes relacionadas con la COVID-19 en Hong Kong.

LA CAPITAL DE XINJIANG REABRE LOS SUPERMERCADOS

Mientras tanto, en Urumqi, la capital de la región noroccidental china de Xinjiang, las autoridades ya han decidido rebajar o incluso, como es el caso de dos distritos en concreto, eliminar las restricciones relacionadas con el coronavirus en las zonas de la ciudad que presentan una situación más favorable.

Según la televisión estatal CGTN, no se ha vuelto a registrar ningún caso -ni siquiera asintomático- en esa ciudad desde el pasado 18 de agosto.

El Ejecutivo local ha permitido la reapertura de supermercados, tiendas de conveniencia o mercados de alimentos, aunque las mascarillas siguen siendo obligatorias y se exige a los ciudadanos que mantengan la distancia social y eviten las aglomeraciones.

Asimismo, en Urumqi se siguen desinfectando todas las zonas públicas al menos seis veces al día.

La ciudad fue confinada el pasado 17 de julio tras detectar el rebrote, suspendió todos los transportes públicos y ordenó a todos los ciudadanos que no saliesen de sus hogares, y cuatro días después lanzó un plan para realizar pruebas de la COVID-19 a sus 3,5 millones de habitantes.

Según las últimas cifras oficiales, la región de Xinjiang ha registrado 183 casos confirmados de COVID-19 y otros 57 asintomáticos -China no los incluye como confirmados y los contabiliza aparte- desde el inicio de la pandemia.

La parte continental del país asiático, donde tuvo lugar el primer brote de la pandemia -en la ciudad central de Wuhan a finales de diciembre de 2019-, acumula ya nueve días consecutivos sin registrar ningún caso confirmado de transmisión local de la COVID-19.

Este lunes, según la Comisión Nacional de Sanidad, se detectaron 14 nuevos casos, todos ellos viajeros procedentes del extranjero.EFE

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