La capacidad de Israel para hacer test de COVID-19 quedará reducida al mínimo este domingo por una huelga convocada por técnicos de laboratorio, que piden al Gobierno mejores condiciones laborales.


El paro puede afectar gravemente la lucha contra la expansión del coronavirus, ya que no se podrán seguir haciendo los más de 30.000 test diarios que se realizan actualmente en el país, y solo se efectuarán las pruebas a enfermos hospitalizados o casos de urgencia, informó hoy la emisora pública Kan.

Las negociaciones entre el Ministerio de Finanzas y el sindicato que representa a empleados de los laboratorios públicos acabaron ayer sin acuerdo, informó el diario Jerusalem Post, lo que implica que el paro convocado para domingo sigue adelante.

El conflicto laboral entre técnicos de laboratorio y el Estado viene de lejos -ya hicieron huelga en 2018-, pero se agravó durante los últimos meses por el coronavirus.

«Tras años de discusiones y claramente en la época de pandemia actual, el Ministerio de Finanzas se debería comprometer a un cambio real» en la situación de los empleados, declaró Esther Admon, presidenta de la Asociación de Bioquímicos, Microbiólogos y Técnicos de Laboratorio.

Según esta, el Gobierno está privatizando laboratorios con pactos ocultados a la opinión pública y convenios con empresas privadas.

El sindicato también pide que se regule un salario mínimo inicial de 50 shéqueles por hora (unos 12,5 euros), un cambio de horarios en los laboratorios o la adopción de un plan para corregir deficiencias en su funcionamiento.

Según el digital Globes, los empleados de laboratorios públicos ganan menos de ocho euros por hora al principio de su carrera, un cuarto del salario que lo que paga el sector privado, lo que hace difícil atraer a nuevos trabajadores o mantener a los vigentes.

Israel sigue en una fuerte segunda ola de coronavirus desde fines de mayo. Desde entonces, no baja del entorno de los 1.500 positivos diarios, que en los últimos días volvió a superar los 2.000.

Desde el inicio de la pandemia en marzo, el país registra más de 110.000 casos y 884 fallecidos. Pese a que la curva no disminuye, las autoridades han evitado por ahora volver al confinamiento, pero no descartan imponer restricciones más duras ante las importantes festividades judías de septiembre y octubre. EFE

Compartí: