Académicos y sindicatos universitarios del Reino Unido alertan este domingo de que el regreso de los alumnos a los campus podría desatar un rebrote de covid-19 a menos que se evite la enseñanza física dentro de las aulas.


Se prevé que un millón de universitarios volverán a las clases en septiembre, pese a la inquietud de profesores y el sindicato universitario (UCU), cuya líder, Jo Grady, recrimina hoy al gobierno de Boris Johnson «estar alentando una crisis sanitaria pública» ante el riesgo de infección que este escenario plantea.

La secretaria general de ese grupo opinó en declaraciones a la BBC que el movimiento masivo de estudiantes podría generar «una avalancha de infecciones» además de «llevar a que las universidades a ser los asilos de una segunda ola de COVID», en alusión al elevado número de ancianos víctimas del virus en esos centros en los últimos meses.

Grady acusa al Ejecutivo conservador de su falta de planificación en un momento en que está incrementando el ratio de contagios entre la gente joven.

La líder del UCU indicó que la ciudad de Manchester recibirá a 100.000 estudiantes, Birmingham a otros 80.000 y Leicester a 40.000, «ciudades que han tenido algún tipo de confinamiento local y que han salido o están a punto de volver a ello».

Lamentó que «a las personas que cada vez más se están infectando con este virus se les está animando a que se desplacen en masa por todo el país y que vivan juntos».

El UCU quiere que esos estudiantes eviten los campus hasta las Navidades a menos que se pongan en funcionamiento programas de test para detectar el virus dentro de esos centros académicos.

Por su parte, el grupo científico de asesoramiento del gobierno británico Sage ha recomendado que las universidades realicen test a todos los alumnos y el personal a su llegada a los centros y que evitan la enseñanza «cara a cara».

El pasado día 21, ese grupo consideró que todos los cursos deberían ser impartidos online, aparte de aquellas clases que deban ser desarrolladas en laboratorios o las prácticas.

Recomendaron asimismo que los estudiantes deberían restringir sus actos sociales a «burbujas residenciales» durante las primeras semanas de clases a fin de prevenir nuevas infecciones.

En cuanto a la enseñanza primaria, donde también existe expectación e incertidumbre sobre la vuelta al colegio, casi todas las escuelas británicas están ya preparadas para recibir a los alumnos la próxima semana.

Los colegios reabrieron este mes en Escocia, pero a partir del martes (pues el lunes es día festivo en el Reino Unido) lo harán los del resto del país, lo que supondrá el regreso de todos los escolares a las aulas después de cinco meses de ausencia presencial para contener la propagación del coronavirus. EFE

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