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La organización Tierraviva abogó este miércoles por el establecimiento de un protocolo sanitario propio para las pueblos indígenas de Paraguay ante la aparición de los primeros casos de coronavirus, que ha dejado dos fallecidos en comunidades de la región del Chaco.


El protocolo debe contemplar «una guía intercultural de intervención, especificidades propias de cada pueblo y comunidad, coordinación a través de sus autoridades comunitarias y promotores de salud», señaló la coordinadora de Tierraviva, Lidia Ruiz, al leer un comunicado en una rueda de prensa virtual

Tierraviva considera además que se debe prever de un seguimiento de casos, registro de muestras, campañas de educación, distribución de insumos de higiene y prevención e instalación de albergues para quienes que deben realizar cuarentena.

Asimismo se resaltó la necesidad de dotar a las regiones sanitarias del Chaco «con un mayor número de ambulancias, vehículos adecuados con choferes para traslados y helicóptero para actuación rápida en comunidades aisladas».

A todas esas medidas, Tierraviva reclamó la participación de otros organismos públicos de asistencia para asegurar asistencia alimentaria y provisión de agua potable suficiente y regular a las comunidades afectadas».

Así como la mejora y construcción de caminos de cara a habilitar el acceso a comunidades a las que por su aislamiento no llega la debido atención sanitaria.

PUEBLOS QOM Y ENXET

El pronunciamiento de Tierraviva se produce después de que la ONG confirmase la muerte por COVID-19 de un líder del pueblo Qom, ocurrida el 25 de agosto pasado, y de un joven enxet de 17 años, el día 31 del mismo mes.

«Estas dos muertes son las primeras en registrarse oficialmente en la población indígena de nuestro país y particularmente del Chaco paraguayo, luego de más de 5 meses de declarada la cuarentena», señala el documento divulgado.

Las comunidades indígenas de esa región son especialmente vulnerables debido la desnutrición y malnutrición crónicas, la falta de agua potable y las enfermedades de base como tuberculosis, diabetes e hipertensión «afligen» a las poblaciones originarias, manifestaron desde Tierraviva.

Se hizo énfasis en que en todo el Chaco «no hay unidades de terapia intensiva, suficientes respirados, así como elementos preventivos» y el servicio privado de salud controlado por las colonias menonitas «son renuentes a prestar atención a la mayor parte de la población indígena».

Al respecto, el director de Tierraviva, Rodrigo Villagra, insistió en la necesidad de una política integral de asistencia a los pueblos nativos para superar «el menosprecio» del Estado a estas comunidades «que se refleja tanto en el presupuesto como en las instituciones de asistencia».

La población indígena del país asciende a unas 120.000 personas, el 76 % de las cuales viven en situación de pobreza extrema, según datos oficiales, debido especialmente al despojo de sus posesiones originarias.

La pandemia de coronavirus ha causado hasta la fecha 348 fallecimientos a nivel país, de un total de 18.338 infectados. EFE

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