Hoy se conmemora el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, una fecha para crear conciencia sobre la donación voluntaria que posibilita a tantos pacientes crónicos o terminales mejorar su calidad de vida.


Ser donante es una elección personal. Implica que una persona viva o fallecida cede uno o la totalidad de sus órganos. Significa que algún día, a través de ella, se puede salvar vidas. Es muy importante que familiares y amigos sepan de la decisión, y que ellos la apoyen y respeten. 

Según la Ley Anita 6170/18, toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos posterior a su fallecimiento. Si alguien no desea donar, debe manifestarlo por escrito al Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT). Según el INAT, hay mayor apertura a la donación por parte de la población, pero hace falta incrementar, pues cada día se suman más personas a la lista de espera de un órgano, y algún día podríamos ser nosotros o nuestros familiares.

Toda persona viva o después de muerta, sin importar la edad ni el sexo, puede ser un donante de órganos. Sin embargo, son los médicos quienes determinan si puede ser donante o si existe alguna contraindicación para la donación.

Los órganos que se pueden donar incluyen corazón, pulmones, hígado, riñones, páncreas, intestino. Así también, los tejidos, como córneas, piel, huesos y médula ósea, vasos sanguíneos, válvulas cardiacas, cartílagos, tendones y nervios.

Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos

Esta celebración se recuerda cada 12 de setiembre, fecha elegida en recordación del aniversario de fallecimiento del Dr. Marco Aguayo Rodríguez, primer donante cadavérico en nuestro país, médico paraguayo, de quien se realizó la ablación de los riñones y las corneas, en 1992.

El propósito de esta conmemoración es reflexionar sobre el derecho a la donación y el trasplante que tienen todos los paraguayos. Más allá de los avances médicos de infraestructura, el proceso de donación y trasplantes depende 100% de los donantes.

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