Descargar el Audio

El doctor Guillermo Sequera, director de Vigilancia de la Salud mencionó que la pandemia genera una crisis de generaciones, en los países europeos mayormente, donde el problema es que muchos adultos se preocupan por el COVID debido a que son más vulnerables y son una gran parte de la población.


Sin embargo, aseguró que la población joven no le teme tanto al virus pero está preocupada por el calentamiento global y los adultos en cambio no tanto. «Los jóvenes no les tienen miedo al COVID, pero les preocupa el calentamiento global y a los mayores no les interesa tanto el calentamiento global pero sí el COVID».

Agregó que el hecho de ganar tiempo durante la cuarentena total durante los primeros meses de la pandemia del coronavirus, fue estratégico y aseguró que actualmente se ve en el manejo clínico ya que los profesionales de salud lograron afinar sus conocimientos y se capacitaron a través de experiencias en el exterior.

«Nosotros en marzo veíamos de que probablemente en abril o mayo iba a empezar y que en junio y julio iba a ser el pico. Las epidemias se basan en la interacción de la gente, si la gente interactúa diferente podemos controlar esa epidemia», manifestó.

«Entonces, todo lo que hicimos en la cuarentena fue muy dura y frenó toda la epidemia que por ahí se nos venía, y según todos los modelos se nos venía, íbamos a tener el ritmo que tiene Brasil ahora o el que tiene Bolivia, Chile o Perú, somos el penúltimo país en empezar su pico», señaló.

«En junio, julio y a principios de agosto de todos los que entraban al hospital un 30% iban a UTI y los que estaban ya en UTI el 90% ya estaba con ventilación mecánica. Ahora los pacientes que entran, solo el 20% va a terapia intensiva y de los que se van uno de cada tres requiere ventilación mecánica. La mortalidad de ser 90% , hoy ronda el 60% y va en descenso. Si el pico nos explotaba en abril, mayo, junio o mediados de julio, se nos iban a morir», sostuvo.

Sobre otras patologías:

«El COVID en sí hace que estemos enfocados en él y nos olvidemos de las otras enfermedades. Nosotros iniciamos en el 2019 y teníamos 250 camas de UTI en el sector público y hoy tenemos 539, más del doble pero hay 110 pacientes de COVID nomas internados y preguntan por qué estamos saturados ya y son por todas esas patologías que recién están recibiendo respuesta. Si no teníamos COVID y duplicábamos nuestras camas íbamos a estar al 80% de capacidad, sin tener COVID. Esa gente antes se moría y esa es la epidemia silenciosa que siempre estuvo», enfatizó.

Compartí: