Un grupo de 34 presos con COVID-19 huyó este martes, a través de un túnel, de una cárcel de Brasil que sufre graves problemas de hacinamiento y que tiene a casi todos sus internos infectados con la enfermedad, informaron fuentes oficiales.


La fuga ocurrió sobre las 05.00 hora local (08.00 GMT) en la prisión pública de Cambará, en el estado de Paraná, en sur del país y fronterizo con Argentina y Paraguay, según señaló el Departamento Penitenciario (Depen) regional en una nota de prensa.

Las autoridades han conseguido capturar, hasta el momento, a cuatro de los fugitivos, mientras que los otros 30 continúan en paradero desconocido.

La policía brasileña abrió una investigación para esclarecer cómo los presos fueron capaces de cavar un túnel de unos 30 metros de longitud hasta el exterior.

Todos los reclusos fugados habían contraído el nuevo coronavirus, aunque la mayor parte de ellos son asintomáticos, de acuerdo con las citadas fuentes.

Recientemente, los reclusos y funcionarios de la unidad se sometieron a pruebas de diagnóstico para el nuevo coronavirus que dieron como resultado 118 positivos de un total de 122 internos y dos trabajadores más infectados.

La cárcel en cuestión sólo tiene capacidad para albergar a 42 presos, por lo que casi triplicaba el aforo máximo permitido, según el portal de noticias G1, de la red Globo.

Debido al alto número de contagios, se suspendieron nuevos ingresos en la prisión y un equipo de sanitarios se trasladó al lugar para acompañar la evolución de los pacientes.

Según el Gobierno de Paraná, el estado de salud de los presos es «bueno», con «síntomas leves» y muchos de ellos asintomáticos, motivo por el cual ninguno de ellos tuvo que ser trasladado a un hospital.

El sistema penitenciario brasileño es considerado por organizaciones internacionales como uno de los «peores» y «más inhumanos» del mundo por causa del alto hacinamiento, las rebeliones constantes, las pésimas condiciones de internamiento y el poder de las bandas criminales que operan desde el interior de los penales.

La irrupción del coronavirus, que deja ya casi 4,55 millones de contagios y más de 137.000 fallecidos en todo el país, ha complicado aún más la situación en sus cárceles.

El Depen Nacional, organismo estatal responsable por una población carcelaria de casi 750.000 personas, una de las mayores del mundo, contabiliza 24.880 contagios de COVID-19 y 110 óbitos en las prisiones de todo Brasil, según datos oficiales. EFE

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