En medio de pandemia se observa que el riesgo de gravedad de la infección del virus SARS-CoV-2 aumenta en personas con diabetes y obesidad.


Varios estudios muestran que la obesidad es un factor de riesgo para la hospitalización, el ingreso en UCI y/o uso de ventilación mecánica, así como el desarrollo de formas graves que podrían llevar a la muerte, en caso de enfermedad por COVID-19. Esto se debe a factores metabólicos e inflamatorios presentes en pacientes con estas patologías, que juegan un rol importante en la manifestación de la enfermedad pulmonar grave.

Factor inmunitario: debido a la deficiente respuesta del organismo al virus, a raíz de un sistema inmune debilitado.

Factor metabólico: caracterizado por una resistencia a varias hormonas (insulina, leptina y adiponectina) y la hipoxia tisular.

Disfunción inflamatoria: que exacerba la producción excesiva de citocinas proinflamatorias produciendo la tormenta de citocinas del Covid-19.

Por otro lado, la obesidad está asociada a:

• Disminución de los volúmenes pulmonares.

• Disminución de la compliance pulmonar y de la pared torácica.

• Aumento del trabajo respiratorio.

• Aumento del consumo de O2 y la producción de CO2.

• Alteración del intercambio de gases.

Todos estos factores producen un mal pronóstico en la evolución de la enfermedad pandémica en personas con exceso de peso y diabetes, aumentando las probabilidades de generar formas graves y en el peor escenario: la muerte del paciente.

En los pacientes con una mayor obesidad abdominal, la función pulmonar se ve aún más comprometida principalmente en la posición supina al disminuir la excursión diafragmática, haciendo que la ventilación sea aún más complicada.

Otro factor que puede contribuir al aumento de la morbilidad asociada a la obesidad en las infecciones por COVID-19 son las citoquinas inflamatorias que estarían exacerbadas. Esta inflamación puede producir una disfunción metabólica que puede conducir, entre otras patologías, a dislipidemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular, que también se han considerado factores de riesgo de COVID-19.

También se halla otro factor resaltante en la obesidad, la disbiosis intestinal (cambios cualitativos o cuantitativos en la flora microbiana normal) que podría potencialmente estar involucrado en el mayor riesgo de desarrollar formas graves de COVID-19. La obesidad conocida per se está asociada a una composición debilitada del microbioma intestinal, que a su vez es primordial para la regulación del sistema inmune del huésped y para la protección contra la infección.

Recomendaciones

• Es altamente recomendado que las personas con obesidad eviten el contagio permaneciendo en sus hogares y siguiendo los protocolos sanitarios establecidos.

• Si tienes exceso de peso, perderlo es la mejor opción para tu salud.

• Se aconseja realizar actividad física de intensidad moderada al menos 30 o 40 minutos al día.

• En cuanto a la alimentación, preferir alimentos frescos: siempre 1 plato de verdura y fruta de postre en cada comida. Utilizar formas de cocinado sencillas, como plancha, vapor, asados, evitar los fritos y salsas. Evitar los alimentos hipercalóricos y procesados y no consumir alcohol.

• En cuanto a los pacientes con diabetes, se recomienda, además de mantener una vida saludable y activa, seguir con la medicación prescrita y los controles regulares.

Fuente: MSPyBS

Compartí: