Alemania informó este sábado de que en las últimas 24 horas ha registrado 2.563 nuevos casos de COVID-19, en el tercer día consecutivo por encima de los 2.500, un nivel no alcanzado desde mediados de abril.


Según los datos del Instituto Robert Koch (RKI), centro epidemiológico de referencia en Alemania, la cifra de nuevos contagios diarios sigue su lenta tendencia alcista, tras dos semanas en torno a los 2.000 casos.

Este viernes se reportaron 2.673 y el jueves 2.503. Hace justo una semana, el 26 de septiembre, también se había superado por la mínima la barrera de los 2.500, con 2.507 infecciones. Para encontrar otra jornada por encima de esa cifra hay que remontarse a los 3.609 casos del 18 de abril.

En total, Alemania suma 296.958 casos de coronavirus -sobre una población total de 83,2 millones de personas-, de los que unos 260.900 ya se han recuperado de la enfermedad. La cifra de muertos con o por el Sars-CoV2 se eleva a los 9.527 individuos tras contabilizarse 19 más en las últimas 24 horas (un indicador también ligeramente al alza desde principios de mes).

Renania del Norte-Westfalia y Baviera son los estados federados con más casos y Bremen y Berlín, los que presentan una mayor incidencia en los últimos 7 días, con ratios de 35 y 38 casos por cada 100.000 habitantes.

El Gobierno federal y los Ejecutivos de los 16 estados federados acordaron esta semana endurecer las medidas para contener la pandemia ante el aumento del número de casos.

Así, las fiestas, sea en locales públicos o alquilados, no podrán superar los 50 asistentes en las regiones donde se superen los 35 contagios semanales por 100.000 habitantes. Para los encuentros de carácter privado, el máximo será de 25.

Acordaron asimismo imponer multas de al menos 50 euros a quienes den datos falsos sobre su identidad en las listas de contactos de bares y restaurantes, un instrumento esencial para rastrear las cadenas de contagios.

La ciudad-estado de Berlín, además, decidió imponer las mascarillas también en las oficinas.

La canciller alemana, Angela Merkel, defendió las nuevas medidas y explicó que se trata de contener la propagación del coronavirus a la vez que se mantienen «la actividad económica y escolar en la medida de lo posible». EFE

Compartí: