Uno de los capos de una banda mafiosa dirigida desde las prisiones de Brasil habría huido hacia Paraguay tras ser liberado por un juez de la Corte Suprema, en una decisión luego anulada por el presidente del mismo tribunal, informaron este domingo fuentes policiales.


El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, ordenó a la Policía la captura de André Oliveira Macedo, quien dejó un presidio de ese estado este sábado beneficiado por un polémico hábeas corpus anulado en cuestión de horas, pero que aún así llegó a ser cumplido.

«Hay que poner a ese delincuente nuevamente tras las rejas. El lugar de los bandidos es la cárcel», afirmó Doria, quien admitió que una de las hipótesis de la Policía apunta a que Oliveira Macedo ha huido hacia Paraguay, donde la mafia de las prisiones brasileñas tiene numerosos tentáculos.

La excarcelación del mafioso conocido como André do Rap, acusado de ser uno de los cabecillas del Primer Comando de la Capital (PCC), una poderosa banda mafiosa nacida en el interior de las prisiones, fue ordenada por el magistrado Celso de Mello, que acogió un pedido de hábeas corpus presentado por la defensa.

El juez justificó la decisión en el hecho de que André do Rap estaba en prisión preventiva desde septiembre de 2019 y explicó que un reciente cambio en las leyes obliga a revisar esa situación cada 90 días.

Según Mello, en los últimos tres meses el Ministerio Público no pidió renovar la prisión preventiva, por lo que él no podía negar la excarcelación, que fue cumplida de inmediato.

Esa decisión fue anulada en cuestión de horas por el presidente del Supremo, Luiz Fux, quien atendió una demanda de la Fiscalía General.

Fux afirmó que la excarcelación de André do Rap «compromete el orden y la seguridad pública, por tratarse de un delincuente de altísima peligrosidad», y ordenó que fuera nuevamente detenido, pero las autoridades policiales no lo hallaron en el domicilio que tiene declarado.

El PCC, también conocido como «Partido del Crimen», nació hace dos décadas en el interior del presidio de Carandirú, en Sao Paulo, demolido hace quince años.

La transferencia de los miembros de esa banda a otros penales contribuyó a su expansión y hoy las autoridades admiten que el PCC controla muchas de las prisiones de la mayor parte del país.

En los últimos años, el PCC se ha asentado en Paraguay, donde igualmente sus líderes dirigen desde las cárceles operaciones de tráfico de drogas y armas, extorsiones, asaltos y asesinatos, entre muchos otros delitos. EFE

Compartí: