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La defensora pública de Bruno Marabel, abogada María de la Paz Martínez Irigoitia citó errores puntuales que se dieron en el proceso investigativo y ratificó que corresponde la nulidad de proceso. El principal sospechoso del quíntuple homicidio declaró que mató en defensa propia a su suegro, Julio Rojas, quien es responsable de las demás muertes y pidió perdón en los alegatos finales del juicio. 


«Acá lo importante es que el Ministerio Público consideró que tiene los elementos suficientes para probar los hechos en juicio, en este caso, para la defensa, no se ha podido demostrar lo que se le acusa, efectivamente no se probó su participación en los hechos», señaló la abogada.

La defensa la nulidad absoluta del allanamiento realizado el 8 de octubre, en la vivienda que está ubicada sobre la calle Oliva casi Montevideo, porque no hubo una orden judicial para dicho procedimiento de la Policía y la Fiscalía.

«Pedimos la nulidad con respecto a la muerte de estas cuatro personas por falta de pruebas que incriminen a Marabel, corresponde la absolución. Con respecto a la muerte del señor Julio Rojas, eso es actuar en legítima defensa, al darse esa situación también implica la absolución», explicó.

Los errores: 

«Lo más llamativo, desde mi punto de vista es cómo no pidió el Ministerio Público, teniendo la oportunidad que muy pocas veces se da, el tener en la escena del crimen las presuntas armas homicidas, porque eso no se sabe, uno tiene que investigar si esos objetos fueron las que tuvieron que ver con la muerte de estas personas, se encuentran en la escena del crimen y cómo no enviar a criminalística y no piden que se haga la huellografía o ver si tienen las huellas, eso no se hizo. No encuentro la forma de justificar por qué no hicieron eso», dijo.

Cuestionó que la Fiscalía no determinó la causa de muerte del niño mayor, ni se examinaron los órganos internos de los demás cadáveres. «Cómo no pedir que se analicen los hisopados de muestras de sangre que se levantaron en las habitaciones, al fondo de la vivienda donde se encontraron los cuatro cadáveres, cómo no pedir que se investigue de qué manera se produjeron, cual es el origen y qué significan las salpicaduras de sangre cómo no hacer las comparaciones entre las armas y las heridas que presentaban y que podían ser observados en los cuerpos. ¿Por qué no pedir el ADN?», puntualizó.

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