Un hombre violó a su hija y producto de eso nació un niño. Luego cuando el niño tenía 6 años, el hombre abusó de su hijo, que también es su nieto. Sin embargo la justicia decidió condenarlo a 4 años y 6 meses de cárcel.


Por: Andrés Pancani

La jueza Elsa García explicó a Ñandutí que el Código Penal establecía que para este hecho era de seis meses a tres años de privación de libertad, aunque dependiendo de las circunstancias podía llegar hasta cinco años. Posteriormente fue modificado en diciembre del año pasado y se introdujeron sanciones más duras para los casos de abuso sexual.

Trasladando al plano actual con el caso, la jueza dijo que el hombre fue penado de acuerdo con el marco legal vigente en 2014, año en que ocurrió el hecho, ya que la ley no puede ser retroactiva.

Acá se violó la humanidad de una persona y se valen de que la ley no puede ser retroactiva. Sin embargo en la declaración universal de los derechos humanos dice que  toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución o por la ley. Pero claro, en Paraguay es común que se viole la “Carta Magna” si en los casos particulares las leyes son coartadas pero cuando se trata de sentenciar a los padrinos les ponen un sello de impolutos en la frente.

Se han servido de ella para justificar su culpabilidad y hacer un canto al derecho a la defensa y salen con argumentos como “no contaba con antecedentes”. ¿Y con que finalidad pide la Fiscalía una prueba de ADN? A través de esto se pudo comprobar que el hombre no solo era abuelo del niño de quien abusó, sino también padre biológico.

En efecto por “prescripción”, la sentencia no fue por la violación a la adolescente, sino solo por el abuso al niño. Reitero, ¿para qué piden una prueba de ADN si no va aportar para la sentencia? Está más que claro que este “señor” violó a su hija y encima quedó embrazada. ¡Ah! pero la ley dice en el artículo 349.- «La mujer que causare su aborto, por cualquier medio empleado por ella misma o por un tercero con su consentimiento, será castigada con penitenciaría de quince a treinta meses.»

Al decir “Mujer” estipula sin excepciones de edad. Esa niña no ejerce el rol de mujer, esa niña no pidió ser madre, no pidió que la violaran. Esa niña no sabía sus derechos y mucho menos su hijo, porque para eso están ustedes las autoridades que deberían garantizarles protección, pero ustedes prefieren lavarse las manos y decir que la ley no es retroactiva.

¿Qué pesa más la ley o la justicia? Hay que ser más críticos. En España, Argentina o cualquier otro país, la gente hubiera salido a protestar a las calles a pedir justicia, pero vivimos en un status quo donde todo es lineal como si todos respondiéramos al clientelismo. Todo es culpa del sistema por meternos ese chip, te tachan de “zurdito” cuando un grupo sale a la calle a protestar y en efecto se pierde fuerza. No hay inclusión social.

Después decimos que somos solidarios, cuando en realidad nos falta más humanidad y un espíritu más apático con la realidad social. Y seguimos sentados como si nos hubieran cortado las piernas o sobornado la boca con monedas mientras se violan los Derechos Humanos.

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